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Friday, November 11, 2016

INTERPRETAR “AL OTRO LADO DEL CHARCO”: ENTREVISTA A SARITA GÓMEZ-MOLA



Por Lourdes Ramírez, Intérprete de conferencias, AIB






Tuve el privilegio de conocer a Sarita a principios de los años 90 en Ámsterdam. En aquella época yo vivía en Bruselas y, como en los Países Bajos por aquel entonces no había más que media cabina española que trabajara en condiciones AIIC, - ella - nos contrataban con mucha frecuencia a varios colegas de Bruselas para reuniones de mercado privado.

Sarita dejó su Cuba natal en el año 1961. Tras pasar por España y Suiza - donde cursó estudios universitarios - se formó como intérprete en la ESIT en París y entró en AIIC en cuanto reunió los requisitos.

Su trayectoria profesional es rica y dilatada. Ha trabajado en 3 regiones AIIC diferentes antes de dar el salto a Estados Unidos.  Actualmente reside en Houston desde 1999 y es miembro de la ATA (American Translators Association) que cuenta con más de 10.000 miembros, incluyendo los 4.156 de la División de Intérpretes.

En esta entrevista nos describe los rasgos más destacados del mercado norteamericano, haciendo especial hincapié en su experiencia como intérprete judicial.

PREGUNTA: - Sarita, tras vivir y trabajar en Países Bajos, España y Noruega en unas condiciones bastante regladas. ¿Cómo fue la experiencia de aterrizar en EE.UU y abrirte un hueco en ese mercado?

Dejé un mercado donde la única condición que no estaba normalizada (y formalizada de antemano) era si en la cabina ocuparía el asiento de la derecha o el de la izquierda y aterricé en un salvaje oeste donde el alcance de AIIC era prácticamente nulo: ni el contrato, ni la cabina, ni siquiera el segundo intérprete se podían dar por sentado. Tuve que hacer lo que no había necesitado nunca: analizar, para saber explicarlo, el porqué de todas y cada una de nuestras condiciones de trabajo.

PREGUNTA: - Has trabajado para el departamento de Estado y otros órganos del Gobierno. ¿Cuáles son los requisitos y las condiciones?

Para poder trabajar en el Departamento de Estado es obligatorio pasar un examen que organiza su oficina de Servicios Lingüísticos. La pertenencia a AIIC no es un eximente. Para el Security clearance se somete al candidato a una investigación que incluye una entrevista.

Las condiciones de trabajo allí son condiciones AIIC. Si la reunión es bilingüe, se hace con dos intérpretes que trabajan en ambos sentidos. Cuando las reuniones son itinerantes, se prescinde de la cabina y se utiliza un equipo portátil.
Algunas misiones en el extranjero de funcionarios estadounidenses (inspectores de la FDA, por ejemplo) se hacen en consecutiva con un solo intérprete.

PREGUNTA: Estás acreditada para trabajar en la judicatura, donde tienes mucha experiencia. ¿Cómo es interpretar para los tribunales?

En EE. UU., en la combinación inglés <> español existe una gran demanda de intérpretes para atender las necesidades de los inmigrantes en sus contactos con el sistema judicial. Hay grandes diferencias entre la interpretación de conferencia y la de tribunales en cuanto a las destrezas que se necesitan, las condiciones en las que se realiza el trabajo, los oradores que se interpretan, el protocolo, incluso la ética.

En las conferencias, se interpretan presentaciones y debates entre expertos en un mismo tema que suele ser técnico, lo que entraña dominar la terminología, además de la lengua culta.

En el sistema judicial, gran parte del tiempo lo que se interpretan son diálogos entre superiores y subordinados –por ejemplo, abogado y testigo, juez y acusado-- a veces en situaciones de gran tensión nerviosa. En ciertos actos procesales, esos diálogos son guiones que se repiten, lo que reduce la dificultad del trabajo. Pero también hay una gran diversidad temática, sobre todo en las declaraciones juradas que se toman de los testigos fuera de los tribunales, y hay que saber interpretar en todo tipo de estilos y registros lingüísticos, además del jurídico, y conocer los regionalismos y coloquialismos dialectales de distintos países.

Por ejemplo, un juez que quiere ser clemente, en busca de una circunstancia atenuante, pregunta a un imputado mexicano: “¿Por qué cometió usted el delito?” El imputado contesta: “Porque se me hizo fácil”. ¿Qué quiere decir con eso? ¿Que calculó que le sería fácil salirse con la suya? Las interpretaciones más naturales, “because I found it easy to do” o “because I figured it would be easy for me”, dan a entender al juez que hubo mens rea, intención de delinquir. En realidad, lo que quiso decir el inculpado es: “actué de manera impulsiva y sin pensar en las consecuencias”. O sea: “I didn’t think it through”, “I didn’t think of the consequences”. Las dos interpretaciones pueden repercutir de manera muy distinta en la severidad de la sentencia.                                                                                                             
Otro ejemplo: en un juicio contra el supuesto jefe de una banda de narcotraficantes, el fiscal pregunta a un testigo centroamericano: “¿Por qué estaba usted haciendo guardia en la casa donde se escondía la droga?” El testigo responde: “Porque ocupaba dinero”. ¿¿¿??? Un intérprete de conferencia puede interpretar toda su vida a delegados de Latinoamérica y nunca oír esa expresión. En EE.UU., un intérprete de tribunales la interpreta constantemente. ¿Traducción?: “Because I needed the money”.

En muchos estados, como en Texas, ejercer la interpretación judicial implica aprobar un examen. Una vez conseguida la licencia, hay que renovarla anualmente mediante un curso de formación continua de ocho horas con un componente de dos horas de ética.
La certificación más prestigiosa (y lucrativa) a la que puede optar un intérprete de inglés <> español en EE. UU. es la que lo habilita para trabajar en los tribunales federales. Son dos rigurosos exámenes: uno escrito y (al año siguiente) uno oral de consecutiva, simultánea y traducción a la vista. La ATA ofrece una certificación en traducción escrita, previo examen no menos exigente (de ello puedo dar fe, porque pertenezco al grupo de inglés al español que elabora y califica los exámenes).
En un país tan litigioso como lo es EE. UU., es lógico que se dé tanta importancia a las certificaciones. En un tribunal, una interpretación poco profesional puede dar lugar a una injusticia. En un hospital, a una demanda por negligencia médica.

PREGUNTA: - ¿Cómo se organiza el trabajo en el mercado privado, cómo se gestiona la oferta y la demanda?

A falta de certificaciones para la interpretación de conferencia, los clientes suelen dar por válidas las que existen, a pesar de que poco tengan que ver con ella. Hay muchos vendedores de servicios lingüísticos de todo tipo, directores de proyectos, proveedores de equipo, organizadores de eventos, que no son intérpretes de conferencia. Esa situación me impulsó a emprender un proyecto educativo que consistió en la creación de un sitio web (www.ConferenceInterpreting.info) y un librito electrónico titulado (Don’t) get lost in interpretation: a guide to hiring professional conference interpreting services in the Unidad States.

El librito está dirigido a usuarios, intérpretes y proveedores de intérpretes y resume la información que la AIIC ofrece en su sitio web, enfocada hacia el mercado privado EE. UU. El argumento de partida es que la interpretación es un servicio y, como tal, no se puede probar antes de usarlo. Por lo tanto, es conveniente saber reconocer a un buen proveedor de servicios lingüísticos y ser capaz de evaluar las credenciales de un intérprete. El librito también proporciona las claves para el buen rendimiento del servicio: contratar intérpretes cualificados en número suficiente, dotarlos del equipo necesario, proporcionarles la información que necesitan para prepararse de antemano.

En conclusión, podríamos decir que el ejercicio de nuestra profesión no se diferencia tanto a uno y otro lado del Atlántico. Para hacer un buen trabajo, los intérpretes tienen que disponer de buen sonido, poderse documentar para la conferencia y trabajar en equipos de como mínimo dos. Lo único es que en el mercado privado de EEUU (en comparación con el de Europa), el intérprete pasa más tiempo educando a los clientes, colegas y proveedores de intérpretes no experimentados.

Donde sí hay un elemento diferenciador es en todo lo relacionado con la interpretación a distancia - muy practicada en un país con distancias tan enormes – y en la remuneración del intérprete - que puede llegar a ser por minuto (¡!) - pero es una cuestión que merece todo un capítulo aparte y quizás el tema de otra colaboración futura -.

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