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Friday, October 20, 2023

LENGUAS Y MÚSICA (I)

Por Cristina Amils, AIB

Siempre me he preguntado qué vínculo existe entre la música y el multilingüismo. ¿A quién no le ha llamado la atención la gran cantidad de intérpretes de conferencias que en su tiempo libre se dedica a producir música de un modo o de otro?

Yo misma soy hija de pianista y me he criado inmersa en un mundo repleto de músicas diversas y múltiples lenguas. A veces pienso que no podía acabar haciendo otra cosa que la que estoy haciendo hoy: soy intérpretes de conferencias y compagino mi profesión con mi hobby de cantante (básicamente de jazz, pero también de otros estilos afines).

Mi padre, catalán, se formó como músico clásico en Barcelona y muy pronto emigró al continente africano, donde empezó a trabajar en locales nocturnos para “blancos”, tocando música de ambiente o de baile. No olvidemos que el fenómeno de la música enlatada y/o de la mano de disyóqueis llegó bastante más adelante. Mi padre vivió en unos cuantos países antes de aterrizar en Suiza, donde conoció a mi madre, alemana. Entre ellos hablaban en francés, lengua que compartían con la mayoría de músicos de todas las nacionalidades posibles con los que trabajaban, pero gracias a los viajes y al contacto con músicos de diferentes países, mi padre acabó hablando fluidamente cinco idiomas. Cuando se acercaba el final de mi etapa en el instituto, mi padre me empezó a hablar de esa profesión tan interesante que había descubierto en algún lugar y que requería dominar unos cuantos idiomas (mi padre estaba fascinado por esas personitas con auriculares y micrófonos, metidas en una cabina). Me preguntó si no me interesaría estudiar interpretación y… ¡aquí estamos!

Todo esto me ha llevado a menudo a preguntarme qué tienen en común estos dos universos paralelos, si es que tienen algo en común, y, tras indagar un poco, he comprobado que, efectivamente, coinciden en unas cuantas cosas...

  1. Estructura y gramática: tanto las lenguas como la música tienen sus propios sistemas de estructuras y gramática. Las lenguas recurren a la sintaxis y a las reglas gramaticales, mientras que la música recurre a las notas, las escalas y los patrones de ritmo. Por lo tanto, ambos sistemas disponen de reglas que rigen la disposición de sus elementos.
  2. Comunicación expresiva: tanto las lenguas como la música se utilizan para transmitir emociones, ideas y mensajes. Mientras que las lenguas transmiten principalmente información verbal y escrita, la música transmite emociones y estados de ánimo no verbales a través de la melodía, la armonía y el ritmo.
  3. Reconocimiento de patrones: tanto las lenguas como la música se basan en el reconocimiento de determinados patrones. En una lengua, los oyentes o lectores reconocen los patrones formados por palabras, frases y reglas gramaticales, mientras que en la música los oyentes identifican patrones en la melodía, el ritmo y la armonía.
  4. Aspectos temporales: la música y las lenguas son fenómenos que se experimentan a través del tiempo. En el lenguaje, la comunicación se desarrolla a través de una secuencia de palabras y frases. En la música, el paso del tiempo es decisivo para crear melodías, armonías y ritmos.
  5. Interpretación: tanto las lenguas como la música requieren del oyente o del lector que interprete lo que está oyendo o leyendo. La interpretación supone entender la emoción o el significado transmitidos y puede ser influido por factores culturales e individuales.

Además, en el caso del multilingüismo hay que añadirle otros aspectos coincidentes, como por ejemplo la memoria y la memorización. La memorización es necesaria tanto para aprender y usar múltiples lenguas, como para producir música. Las personas multilingües tenemos que recordar vocabulario, reglas gramaticales y expresiones idiomáticas, mientras que los músicos memorizan composiciones musicales, escalas y diferentes técnicas asociadas al instrumento que tocan.

La cadencia y el ritmo son también elementos fundamentales en ambos casos. Sin ellos, no sería posible dominar un idioma extranjero y no se podría interpretar una pieza musical.

Lo que más me llama la atención, sin embargo, es la característica más simple y básica que une las lenguas y la música: ambos son canales de expresión individual de pensamientos y emociones.

También hay que destacar que, a diferencia de cualquier lengua natural, el lenguaje de la música es un lenguaje universal para el que no se necesitan intérpretes de ningún tipo 😉 La música transciende las diferencias culturales gracias a sus estructuras básicas.